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lunes, 24 de mayo de 2010

Plataforma de aprendizaje tipo moodle, Gnomio

Si tienes un moodle y se te queda pequeño podrías pensar en utilizar gratuitamente esta nueva plataforma. No me pidas mi opinión. La acabo de conocer gracias a Artur Tayeda en Twitter. Pero la impresión inicial es buena. Tú mismo.

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miércoles, 27 de mayo de 2009

Babar ya tiene 20 años como revista y está en la red

La Revista Babar ha cumplido 20 añosLa revista de literatura infantil y juvenil Babar, uno de los referentes del género en la Red en español celebra su 20º cumpleaños. El proyecto vino al mundo en 1989, con carácter cuatrimestral, de manos del profesor Antonio Ventura y de sus alumnos de 8º de EGB del Colegio Público Federico García Lorca de Arganda del Rey (Madrid) como una forma de animación a la lectura. Su primer número contenía un especial dedicado a Concha López Narváez, un apartado de creación poética y las recomendaciones de algunos libros.

La revista empezó a contar con colaboraciones más y más entendidas y en el año 2000 saltó a Internet, convirtiéndose en un portal especializado de difusión internacional, destinado a los más jóvenes y a sus educadores, con entrevistas, noticias literarias, reportajes, concursos, artículos, reseñas y un montón de cosas más relacionadas con la literatura infantil y juvenil.

La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes ofrece en su hemeroteca digital los 26 números impresos de la Revista Babar anteriores a su presencia en la Red (desde marzo de 1989 hasta el otoño de 2000). Haciendo click en cada número, encontrarás un completo índice con sus contenidos.

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lunes, 18 de mayo de 2009

Diálogo y comprensión, no tanto ordenador, Zapatero

El ordenador de Zapatero habrá que dejarlo en casa. Las instalaciones de los centros educativos no están preparadas para que vengan los alumnos a clase con un ordenador. ¿Quién les dará la conexión a internet imprescindible? ¿De dónde sacará el instituto tanta banda ancha? ¿Está el personal preparado a asumir tanta innovación? La realidad demuestra día a día que el profesorado de instituto es sumamente resistente a los cambios. No quieren ni oír hablar de innovaciones ni de cambios metodológicos. No es que el sistema que utilizan actualmente les vaya bien. Pero piensan que cualquier cambio va a ser a peor. Están escaldados con la reforma que nos llegó del cielo. Están escarmentados. O están hartos de los problemas disciplinarios que se generan cada dos por tres.


Madrid. (EUROPA PRESS).- Los docentes no tienen formación suficiente para aplicar las nuevas tecnologías (TIC) en el aula y los centros escolares sólo disponen, de media, de un ordenador para cada cuatro profesores, según revela el informe 'Tecnología Educativa 2008', realizado por la Confederación Española de Centro de Enseñanza (CECE).

Este estudio, para el que se han recogido datos de 1.200 centros de todo el territorio nacional (concertados, públicos y privados), concluye que los centros educativos españoles trabajan "a dos velocidades" en el uso de la tecnología aplicada a la enseñanza y señala la necesidad de llevar a cabo proyectos de centro en la implantación de la tecnología en la escuela. "La experiencia demuestra que para avanzar en el uso de las TIC en los centros es más importante la formación de los profesores y la concreción de un proyecto de centro, que dar dinero y ordenadores", aseveró el director del Instituto de Técnicas Educativas de la CECE, Mariano del Castillo, para añadir que estas iniciativas "no deben hacerse de arriba (Gobierno y administraciones autonómicas) a abajo (centros), sino al contrario porque anula la rentabilidad de las inversiones".

Casi el 40 por ciento de los centros escolares no cuenta con un presupuesto específico para TIC. No obstante, el 58 por ciento restante, a pesar de tenerlo, buena parte de su partida para este fin se sitúa por debajo de los 6.000 euros; otros, menos de 600, y sólo para pagar la conexión a Internet.

Este trabajo, llama la atención el "escaso número" de ordenadores a disposición de los docentes en su centro de trabajo, en contraposición con los que tienen a su disposición los alumnos, teniendo éstos casi el doble que sus profesores (7 equipos). "Es probable que el profesor sea uno de los pocos trabajadores con estudios universitarios que hoy día no dispone de un ordenador propio para trabajar", apostilló Del Castillo.

Los colegios públicos en Secundaria cuentan con una media de 119 ordenadores por centro -50 en clases ordinarias, 45 en aulas de informática, 19 en despachos de profesores, y seis para tareas administrativas- y disponen, además, de 2,5 aulas de informática. Estos datos contrastan con los centros de Primaria públicos, en los que sólo hay 32 ordenadores por centro, es decir la cuarta parte -14 en aulas de informática, 12 en aulas ordinarias y tres en los despachos-.

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domingo, 17 de mayo de 2009

Lo que me da el asistir a clase

Si al asistir a clase el alumno no encuentra algo más de lo que ya puede conocer a través de internet, pronto, las aulas se quedarán vacías. Es lógico. Y si, cada vez más, las universidades ofrecen sus cursos por esta vía, ¿quién estará pensando en cumplir un horario estricto? En estos momentos numerosas universidades ya ofrecen sus cursos por internet y parece que esto continuará así, Habrá que ir a las universidades a crear e innovar contenidos y formas de transmitirlos. Este artículo recoge el proceso y explica el estado actual.


http://www.manizales.unal.edu.co/modules/unrev_elcampus/imagenes/campus.JPG

IGNACIO ZAFRA - Valencia - 15/05/2009


Cuenta la profesora Beatriz Gallardo que para mantener la tasa de universitarios en 2025 un país como India tendrá que abrir una universidad a la semana. Y cuenta Gallardo que la Unesco, responsable de la estimación anterior, también prevé que en algún momento un profesor dirá: "No me importa atender a estos alumnos aunque no estén matriculados", y empezará a resolver sus dudas por Internet. Más tarde será una universidad la que liquide esa diferencia. Luego empezarán a hacerse exámenes OCW, siglas de Opencourseware, el muy ambicioso plan, aunque no el único, para que los profesores universitarios liberen en Internet los contenidos de sus asignaturas de modo que cualquiera con ganas y acceso a la Red pueda aprenderlos sin pagar un euro. Y ese día (aunque esto Gallardo no lo dice así) la revolución habrá triunfado.


La profesora de Logopedia y directora de la oficina OCW de la Universitat de València acaba de ser premiada por Universia (la gran red de universidades iberoamericanas patrocinada por el Santander) por su contribución personal al consorcio con la asignatura Análisis Lingüístico de las alteraciones del lenguaje.

Las primeras noticias de la OCW se remontan a 2001. Al anunciar el proyecto, Charles Vest, por entonces presidente del Instituto Tecnológico de Massachusetts (el MIT), declaró: "Es un golpe audaz que cambiará el modo en que la red se usa en la educación superior". En 2003, el MIT hizo efectiva la publicación de las 500 primeras asignaturas. Dos años más tarde impulsó un consorcio internacional. En 2008 la iniciativa del MIT, subvencionada por dos fundaciones estadounidenses, reunía cerca de 2.000 cursos mientras desde otros lugares del mundo se lanzaban proyectos paralelos, como el iberoamericano de Universia y el chino Core.

Los campus valencianos se unieron hace un par de años al proceso y, con la muy notable excepción de la Universidad de Alicante (quizá el líder español en la materia), se encuentran en la fase de primeros brotes. En 2007 el vicerrectorado de Calidad y Convergencia Europea de la Universitat de València preguntó a más de 3.000 profesores si estarían dispuesto a poner sus cursos en Internet a disposición de cualquiera. Respondieron afirmativamente 36. Acabaron participando 10. A lo largo de este año el número se triplicará.

Ofrecer en abierto los conocimientos, señalan Gallardo y Faraón Llorens, vicerrector de Tecnología e Innovación Educativa de la Universidad de Alicante, exige superar unas cuantas barreras. Hay que aceptar que la creación no va a reportar beneficios económicos (al contrario que con los libros de textos). Conviene hacerlos bien, porque el potencial grado de exposición es gigante. Y finalmente: lidiar con los derechos de autor no es fácil, y da trabajo.

Para confeccionar los materiales que utilizan en clase, muchos profesores emplean imágenes, infografías y ejercicios extraídos de libros y de la Red. Y es poco probable que eso les ocasione problemas. Pero cuando esos materiales se suben a Internet la cosa cambia. La oficina OCW de la Universitat de València trabaja en coordinación con los servicios jurídicos y las únicas imágenes que pueden verse, cuadros por ejemplo, pertenecen a la colección de la propia universidad.

Los contenidos OCW están sujetos a licencias Creative Commons: permiten utilizarlos libremente siempre que sea sin ánimo de lucro y se mencione su procedencia, así como realizar obras derivadas, salvo que se indique lo contrario.

De lo anterior se desprende que no basta con elaborar materiales dignos (y a ser posible en un ordenador: la leyenda cuenta que cuando el MIT puso en marcha el OCW descubrió que gran parte de los profesores seguía fabricándolos a mano y en papel). Hay que llevar cuidado con no infringir los derechos de autor (y confiar en que las citas no sienten mal a otros colegas) y a ser posible traducir los materiales al menos al inglés (en el sitio del MIT pueden encontrarse traducciones al chino) o, como en el caso de Gallardo, hacerlos traducir.

El esfuerzo también tiene sus compensaciones. Muchos expertos, al menos de la rama de Humanidades, tienen que pagar para poder exponer sus investigaciones en un congreso, mientras que la Red les ofrece un auditorio mucho mayor gratis, comenta la profesora. Y está también la reflexión "coherente y ética" de que una investigación financiada con dinero público debería estar al alcance del mayor número posible de personas.

Volvamos a la revolución mencionada al principio. Si en la prehistoria de Internet la Red pone al alcance conocimientos de alta calidad académica en varios idiomas y soportes (grandes universidades como Stanford y Princeton han creado plataformas emparentadas con OCW, algunas de ellas sólo en vídeo) dentro de un tiempo (digamos en 2025) es probable que en vez de asignaturas dispersas pueda estudiarse por la Red carreras completas impartidas por los mayores expertos en varios formatos. Y no se puede descartar que, como ha predicho la Unesco, profesores y universidades rompan la convención actual que impide obtener títulos universitarios a través del OCW. ¿Para qué hará falta ir a la universidad entonces si el mejor conocimiento está disponible gratis?

"Es posible que la universidad, igual que le ha pasado a la industria vinculada a la música, tenga que cambiar su modelo de negocio. ¿Por qué vendrán a clase? Porque les daremos un valor añadido", afirma Faraón Llorens. Dentro de 15 y de 25 años, dice Gallardo, Harvard seguirá siendo Harvard porque se mantendrá a la cabeza en investigación y porque valdrá la pena ir a sus clases. Y esa capacidad de atracción, añade, a otra escala, podrá trasladarse a las universidades que sean capaces de actualizar su docencia a través de la innovación. Que entrar en el aula signifique algo más que sentarse a escuchar lo mismo que ya está explicando en la pantalla un premio Nobel. La clave, añade Gallardo, consistirá en lograr que el nuevo alumno considere que es mucho más valioso asistir a clase que quedarse en el bar.

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miércoles, 18 de marzo de 2009

Las actividades de aprendizaje en los mundos virtuales

Lo que viene es inquietante y a la vez motivador pero por lo que parece habrá que hacer muchas pruebas hasta acertar con el camino a seguir:















Bookmarkz Leer más...

lunes, 19 de enero de 2009

El inglés a tu manera

El inglés con mucho gusto ya ha llegado a internet. Se basa en escuchar canciones y en aguzar el oído. Cuando ya una canción la has oído 3ó 4 veces empiezas a entender algo.

Disfrutarás del inglés como nunca antes lo habías hecho.

S U B I N G L E S Leer más...

jueves, 28 de agosto de 2008

LA WIKIPEDIA, IMPRESCINDIBLE

Fuente: La Vanguardia.

Wikipedia ya tiene carnet de familia numerosa. Su número de hijos se ha multiplicado exponencialmente en los últimos años. Comienza a ser posible –aunque muchos son proyectos que apenas están en sus comienzos– estudiar en la Wikiversidad o crearse un Curriki. Consultar mapas y rutas de viaje en Wikitravel o Wikimapia. Aprender recetas en Recipes Wiki. Obtener partituras en Mutopia o IMSLP. Buscar palabras en el Wikcionario. Reírse con la Uncyclopedia o la Frikipedia. Disponer de información sobre salud en Psichology Wiki, Ganfyd, PubDrug o AskDrWiki. Denunciar los delitos individuales o de Estado en WikiCrimes oWikileaks. Y, cada vez más, construir potentes herramientas para hacer negocios o gobernar. Los sitios web construidos mediante la colaboración libre de múltiples internautas, que escriben, editan y modifican sus artículos, que, en otras palabras, intentan aprovechar todo el potencial de la sociedad, son reflejo y a la vez transforman un panorama en el que la necesidad de conocimiento es perentoria y la colaboración y el trabajo en red se imponen para avanzar, con lo que quedan muy cuestionadas las jerarquías.
La mayor enciclopedia. Paradojas de la vida, Wikipedia nació como complemento a Nupedia, proyecto de enciclopedia libre escrita por expertos impulsado por James Wales y Larry Sanger. La cosa no arrancaba y para alimentar la enciclopedia Sanger propuso usar un wiki. El primer wiki –en hawaiano significa rápido– lo había desarrollado Ward Cunningham y era una base de datos que permitía a todo el que accediera crear y modificar sus contenidos. Lanzada la Wikipedia para alimentar a la Nupedia, acabó devorando a su madre. Hoy es la mayor enciclopedia jamás escrita, con diez millones de artículos en 253 lenguas, siendo la quinta web más visitada, con entre 20.000 y 45.000 consultas por segundo. El 36% de los estadounidenses que utilizan internet la consultan, más cuanto mayores son sus estudios e ingresos. Un modelo social. El éxito de la Wikipedia ha sido tal que en su propio seno han nacido otros proyectos, todos en múltiples idiomas: Wikiquote y sus citas históricas, la Wikiversidad y sus cursos desde primaria a la universidad, el Wikcionario, los Wikilibros –libros de texto, manuales de idiomas–, el Gene Wiki –base de datos sobre genes–, Wikisource, donde se pueden consultar íntegros libros como El origen de las especies... Pero también han nacido muchos proyectos fuera de la Wikimedia Foundation de Wales. Viajes, aficiones –la televisión y el cine tienen multitud dewikis, desde Memory Alpha para Star Trek o Wookieepedia para La guerra de las galaxias (58.000 páginas)–, deportes, wikis de medicina, psicología y farmacia –muchos elaborados sólo por facultativos– o incluso proyectos enciclopédicos como Citizendium, dado que la Wikipedia está bajo un fuerte escrutinio por incoherencias, errores y manipulaciones... de los que ha salido bien librada. Los proyectos de wikis, de bases de datos abiertas y colaborativas, son tantos y tan utilizados que cada vez aparecen más wikifarms, granjas de wikis, en las que cualquiera puede crear uno sin servidor propio. Ahí están Wikidot, Wetpaint, PBWiki, Socialtext o Wikia.

Wikidinero. Por supuesto, los populares wikis no iban a escapar de la comercialización. Si bien en la Wikipedia y sus proyectos hermanos no hay publicidad, a James Wales, fundador del asunto, le gustaría tenerla. Así que fundó Wikia, en la que se usa el modelo wiki para montar sitiosweb que sí proporcionen dinero gracias a los anuncios que coloca Google. Recetas de cocina, cómics como Naruto, mascotas con diabetes, series de tele, el Psichology Wiki, que cuenta con 23.000 artículos, el Baseball Wiki o el WoWWiki, del juego World of Warcraft y con 57.000 artículos, están cobijados en Wikia.

Eso sí, dado que además de los de Google ahora se añaden otros anuncios, hay rebeliones entre algunos de los que voluntariamente mantienen estas wikis y la empresa de Wales por la intromisión publicitaria. Por ahora, el wiki de los Transformers anuncia su marcha. Por su parte, Wales además intenta desbancar a Google con su Wikia Search, buscador de código abierto.

Empresas wiki, mundo wiki. No es el único dinero de por medio. Cada vez es más frecuente que las empresas impulsen su negocio creando bases de datos y proyectos de tipo wiki en las que todos los empleados contribuyen (más del 20% de los empleados de Nokia los utilizan). O que los negocios creen wikis para que los internautas hablen de ellos y expresen sus puntos fuertes y sus quejas. PBWiki alberga las wikis de miles de negocios, que van de Cisco a Citibank o Deloitte Digital, y a la vez multitud de wikis educativas e incluso las de escritores como Tim Ferris, que quieren sugerencias para la nueva edición de sus libros. Los gobiernos anglosajones también se han decantado ya por las wikis: para acercar el gobierno a los ciudadanos (Show us a better way, en el Reino Unido, intenta que los ciudadanos imaginen nuevos usos de la información pública en las áreas de salud, educación y delitos) o con wikis internas para fortalecer el conocimiento sobre asuntos trascendentales mediante la colaboración de todos los trabajadores del Departamento de Estado de EE. UU. (Diplopedia) o las agencias de inteligencia (Intellipedia). En España, la ministra de Ciencia e Innovación anunció hace unos días que creará una wiki para involucrar a la comunidad científica en la futura ley de Ciencia. Incluso hay quien piensa que se puede lograr un mundo más verde con las wikis (tiptheplanet. com). Pero también está por ver la consolidación de estas iniciativas nacidas de forma tan veloz.
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jueves, 26 de junio de 2008

CONVENCERSE DEL APRENDIZAJE EN LA RED

Aprendizaje on line vs. Aprendizaje con libros de texto

FUENTE: FUNDACIÓN VARSAVSKY
1. Los libros de texto requieren tiradas mínimas para ser rentables. Ello hace que se publiquen muchos menos libros de los que podrían publicarse y que aquellos que sí se publican sean menos personalizados de lo que podrían ser. En la red se puede publicar sin considerar el costo del papel y la distribución.

2. Cuanto más pequeño es un país, más probabilidades hay de que los libros de texto hayan sido escritos en otro país, ya que el mercado local no tiene el tamaño suficiente. Con la red pueden publicarse textos de autores locales, más cercanos a la cultura propia de cada lugar.

3. Los libros de texto quedan obsoletos en cuanto se publican. En la red un error se puede corregir, los sitios web pueden mejorarse minuto a minuto.

4. Los libros de texto están hechos con bosques. La red no afecta al medio ambiente.

5. Usar sitios educativos es fácil, leer libros de texto no lo es. Un libro, como tecnología para transmitir conocimientos, es mucho menos intuitivo de usar y lleva muchos más años de aprendizaje que Internet. Para los chicos pequeños, la red es una forma más natural de aprender, porque tiene animaciones, sonidos y se parece más a la realidad en la que viven. Los libros de texto se introducen a los ocho años de edad, con la red se puede empezar a trabajar a los cuatro.

6. Los libros de texto contienen páginas con un orden preestablecido. En la red los sitios tienen enlaces y el estudiante puede recorrerlos a su gusto. Con libros los profesores deben decir de qué página a qué página los alumnos tienen que leer. Con la red los alumnos reciben un correo que el profesor envía mediante una lista global a todos sus alumnos con los enlaces del día o coloca el material en su propio sitio.

7. Podemos pensar a la red como si fuera una gran biblioteca, donde cada vez que entramos tenemos la posibilidad de saltar de un libro a otro, página a página según nos interese. Por eso es que, pese a que la red existe desde hace cinco años y el material impreso desde hace 500, en Estados Unidos, ya muchos estudiantes pasan la misma cantidad de tiempo estudiando en la red que con libros de texto.

8. Los libros son mejores que la red cuando el objetivo es leer de corrido, desde la página uno hasta la última. En ese caso, el libro supera a la red porque es portátil, el papel tiene buen contraste y porque no requiere conexiones ni electricidad. Pero esto no ocurre con los libros de consulta, los libros de texto. Los libros de consulta son caros, pesados, nunca suficientes. El ejemplo extremo es la enciclopedia. Las ventas de enciclopedias han caído de manera significativa desde la existencia de Internet.

9. Los libros de texto son autoritarios, pues el estudiante no puede opinar. La red, en cambio, es interactiva. La red es como un libro en el que se puede escribir y dialogar, no sólo con el autor, sino con otros que están en el mismo sitio. En términos de literatura, la red no es un libro, sino un taller literario. La red crea lectores activos.

10. Los libros de texto son caros, muy caros. En Argentina cuestan alrededor de 22 pesos. En lugar de venderse siete libros por estudiante al año —lo que sería un buen promedio—, se vende menos de uno. No sólo por su costo el libro de texto es un gran fracaso como apoyo a la educación. Ello es así porque tienen mucho material original, diagramas, fotografías y complicados procesos de impresión. La red, en cambio, no tiene costo adicional por página adicional para el usuario ya que ellos no pagan por página leída, sino una cuota por mes. El resultado es que en Argentina se gasta más fotocopiando libros sin pagar derechos de autor que comprado libros. La red hace que los autores sean compensados por las empresas que construyen los sitios y que los internautas tengan todo el material disponible y actualizado cuando lo necesitan.

11. Los libros de texto ocupan espacio, mucho espacio, y sin embargo se hacen obsoletos. La biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, en cambio, entra en una PC conectada a la red. Si tenemos una PC, tenemos la biblioteca. Y si nos gusta algo en especial, lo imprimimos.

12. Hay libros que son eternos: el Quijote, el Martín Fierro. Los libros de texto, sin embargo, son manuales que constantemente cambian. Un libro de medicina de los años 70 ya no sirve, para este tipo de libros es mejor la red porque siempre tiene la última versión.

13. Una computadora portátil pesa menos que un libro de texto y al conectarla a la red nos acerca más material que todos los libros de texto juntos.

14. Los libros de texto no tienen sonido, la red sí.

15. Los libros de texto no tienen animaciones, la red sí.

16. Los libros de texto no tienen videoclips, la red sí.

17. Los libros de texto no pueden evaluar a un estudiante y corregirlo. La red sí.

18. Los libros de texto no pueden saber si están siendo leídos. La red computa el tiempo en que es consultada y puede ayudar a los profesores a ver con qué material enseñan mejor. Un escritor de libros de texto nunca sabrá cuál es el capitulo más leído de su libro, un constructor de sitios sí.

19. Un estudiante que estudia en un sitio educativo puede saber exactamente cuándo un colega, amigo suyo, está estudiando lo mismo en la red. Un lector de libro de texto no.

20. Un estudiante, al estudiar en un sitio educativo, puede conseguir ayuda on line cuando no entiende algo. Un lector de libro de texto no.

21. Un estudiante de idiomas, por ejemplo, escucha el idioma que está aprendiendo y ve directamente la correlación entre la palabra escrita y su pronunciación, algo clave en el aprendizaje de lenguas extranjeras. Un lector de libros de texto no.

22. Un estudiante en la red puede encontrar a otros estudiantes en cualquier lugar de Argentina y, en algunos casos, del mundo y armar grupos de estudio en ese momento. Con libros, los grupos de estudio requieren fijar citas y acordar puntos de encuentro. Curiosamente, éstos no pueden ser en la biblioteca, donde debe trabajarse en silencio.

23. Un estudiante de música tiene que ser muy avanzado para poder leer una partitura y cantar la música. Un estudiante en la red puede escuchar la música sin saber leer y aprender a leer partituras con más rapidez.
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