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domingo, 26 de septiembre de 2010

Un nuevo curso

Qué se puede decir de un nuevo curso: ilusiones, nuevas energías, nuevas caras, otros retos, espectativas varias, paredes nuevas, sonrisas, todavía sin lágrimas, ... Y empezar de nuevo. ¿Quién soy, a qué vengo? ¿A qué vienes tú? Yo a estudiar. ¿Y yo? Tú a enseñar.

¿Yo vengo a enseñar? ¿Qué es eso?

No por Dios. Ya hace tiempo que no vengo a las clases a enseñar. ¿A qué vienes tú? Yo a aprender, dicen. Pues a eso mismo vengo yo. ¿A aprender? (Están sorprendidos,es decir desconfiados, incrédulos, indiferentes, ...)

A ver, tú has dicho que vienes a aprender... Pues a eso mismo vengo yo, a que tú aprendas.

Y todavía no se entiende. Leer más...

jueves, 17 de septiembre de 2009

Nena_guapa94 se sale con la suya

Hay mucho correo basura, es verdad. Pero fíjate. Hoy he abierto mi hotmail de forma rutinaria y me he encontrado con una historia sorprendente. Me la envía un antiguo compañero. Dice:
Hola Javier, (soy yo) cuánto tiempo ¿Cómo te va? He visto en alguna parte que reescribes historias de instituto, a las que llamas "relatos indocentes" (cómo vuelan las noticias, cielos) con las que pretendes entretenernos con sucesos escolares de difícil credibilidad con la sana, espero que sí, intención de que nos riamos y reflexionemos. Como no he hablado directamente contigo no sé que hay de verdad en todo eso, ya me contarás. En todo caso me he animado a escribirte porque quiero añadir a tu "colección" mi granito de arena. Por supuesto que eres tú quien decide y que si no te parece adecuado no hace falta que la publiques. Es la siguiente:
Le dice la profesora a nena_guapa94:
Nena_guapa94, estás castigada. Ha llegado la hora del patio y como no has trabajado, ahora nos quedamos aquí, tú y yo, y vamos haciendo los deberes que se te han quedado pendientes.
Nena_guapa94 se mueve intranquila, gesticula, habla en tono exasperante y argumenta mil cosas sobre sus derechos inalienables.Pero la profesora lo tiene claro y ni se inmuta, se planta delante de la puerta y no la deja salir. Nena_guapa94 abre su bolso, rebusca nerviosa en su interior, finalmente saca su móvil y marca. Mami, que la profesora no me deja salir al patio. Que le he dicho que tengo que ir al bar, que tengo que comprar el bocadillo y no lo entiende.
Por lo que me han comentado no se sabe cómo terminó todo. Hay algunos profesores que dicen que la alumna, finalmente, disparó su cámara y salió por la puerta tras pisotear a la profesora. Otros creen recordar que fue la madre la que se personó en el aula y tras cuatro palabras amenazantes con la profesora del tipo como vuelvas a levantar la mano a mi hija, sacó a nena_guapa94 del aula y le dio un buen bocata. También han dicho que fueron los propios compañeros quienes la cogieron de la mano y la arrastraron hasta sacarla de la clase.
Todo el mundo ha olvidado el paradero, ahora desconocido, de la profesora.
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jueves, 10 de septiembre de 2009

La profesora muerta

Una buena papeleta se nos presentó el día que Chiko Gregor vino a clase con su Colt del 42. No era un día cualquiera, era un día en el que nos íbamos de tutoría a relacionarnos con el paisaje otoñal que cada año nos ataca en el mes de octubre. Éramos tres los tutores, la profesora P, la profesora A y yo mismo. Un número más bien corto cuando se sale con más de sesenta alumnos. Pero no tenía pérdida, íbamos ahí mismo. Cuatro revueltas ascendentes en medio del bosque y un camino amplio y recto. No había coches, era el paraíso.


Pero en medio de la placidez del paseo se desata de pronto la tragedia. Que el cielo fuese azul, que apenas las nubes fuesen nada más que un ligero adorno entre los árboles no pudo evitar que en una mañana tan plácida se desatase la tragedia. La profesora A está muerta. La acaba de matar Chico Gregor de un certero disparo entre ceja y ceja. Le ha dicho, te mato, y ha disparado a bocajarro contra ella. La profesora muerta se desespera y me persigue, es necesario hacer algo de inmediato porque ella ya no puede más. Entiendo que la situación es límite porque los gritos, cómo se puede llegar a gritar cuando a uno se le escapa de repente el alma,  generan un repentino silencio entre todos. Alumnos y alumnas quedan paralizados. Resuenan solo los argumentos implacables de la profesora muerta. Está de pie, frente a mí y adivino que pronto perderá el conocimiento. La otra compañera, la profesora P, que todavía está viva y no se siente en modo alguno en peligro le explica como puede que estas cosas a veces pasan. Le dice, mira, maca,  hay alumnos que no se pueden controlar y que hay que aceptarlos como son, son riesgos de la profesión, quizás te lo debía de haber dicho antes pero es que pensaba que estas cosas tú ya las sabías. Ya veo que no y por eso te lo advierto. Tienes que entenderlo. Yo le digo a la Profesora P, le digo que se nos desangra, que se nos va a desmayar,  pero ella entiende que todo está dentro de una lógica, es evidente, dice,  la acaban de matar, no le matan a una todos los días. La profesora A expresa con mayor rotundidad si cabe su parecer, es imprescindible que se suspenda la salida. Menudo dilema, qué hacemos. Ya lo hablaremos con tranquilidad mañana si te parece. Pero ella se mantiene inflexible, es una profesora con principios, de principios, (de principios y de finales pienso yo ahora que la veo muerta ante mí toda desencajada y ya sin ningún futuro por delante)

Total que ya toda la salida se nos convirtió en un funeral. Con pasos de funeral llegamos a la hermita, era el destino.  Bien mirado y con un cadáver a nuestras espaldas no era mal destino. Pero era un día cualquiera, no era domingo, y la hermita estaba cerrada. Los alumnos hicieron sus cosas en los alrededores y la profesora P y yo nos quedamos velando el cadáver de la profesora A. Era un día luminoso y espléndido. Se podía disfutar sin problemas del campo y el velatorio se nos pasó con cierta relajación. Eso sí, cada uno pensaba en sus cosas y el tema de las armas de fuego ni lo tocamos.

Cuando al día siguiente nos encontramos en el instituto, la profesora muerta, la profesora A no descansó en paz hasta que ya tuvo gestionada la cadena perpetua para Chico Gregor. Leer más...

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Los alumnos que son especiales

Transcurría la reunión por sus habituales cauces de mediocridad emocional, es decir todo iba bien ya que los sís aprobadores se extendían por doquier. Y ya estábamos a punto de acabar  cuando un asunto de poca importancia, una cuestión, que decimos baladí, se interpone entre el viaje de vuelta a casa y yo mismo. ¿Qué pasa cuando esos alumnos que tienen tutoría pero que no tienen a su tutor en la tutoría sino en otra tutoría diferente porque ellos son alumnos especiales, especialmente especiales, que ya se sabe que para cada padre su hijo no tiene nada de especial y es único... Y entonces apago mentalmente el motor que ya tenía en marcha y entro en la sala. Qué pasa con esos alumnos, ¿eh? Dime qué pasa con esos alumnos que no se van a quedar aislados porque luego los otros se enteran de lo que tratan en la clase normal y ellos no saben lo que los compañeros están preparando como una excursión pongamos por caso. Y si su tutor no es el tutor que está en la clase y tienen un tutor especial que no hace esas funciones del grupo entero sino solo con los alumnos especiales no me dirás que la situación no puede resolverse de otra manera, que cada alumno siempre es mejor que la tutoría la haga con su tutor. Mejor me lo explicas otra vez. ¿Yo con qué alumnos voy al parque cada vez que me toque irme a mi casa?

Al final es que no entiende uno qué deporte practicamos.

Esta situación se venía repitiendo desde algunas décadas atrás y por fin se había decidido tomar medidas. (Por lo menos se había decidido tomar conciencia de que había que tomar medidas) Leer más...

viernes, 4 de septiembre de 2009

El protocolo de amonestación

Va a comenzar el curso. Comenzará ya el claustro. Acabo de tener una reunión de departamento y aún en mi cabeza vuelan algunas cosas. Me siento en mi sitio de siempre. Le he cogido cariño a una columna que sujeta la sala y que a mi me sirve de apoyo. Estoy junto a ella. No nos hablamos. No es necesario. Ella sabe todo lo que la quiero. Por algo me cubre las espaldas.

Nosotros estábamos aquí y ellos allá. Me refiero al equipo directivo. La que tiene escrito el cargo de jefe de estudios en el carnet de identidad habla de las amonestaciones. Me llega a las manos un protocolo de esos, de los de las amonestaciones. Como está con tanta raya empiezo a darle vueltas y encontrarle el principio. Dice: A la derecha una amonestación, a la izquierda varias. Ahora interviene el tutor. A través de un correo electrónico habrá recibido los últimos acontecimientos en cuanto al tema de amonestaciones de los alumnos de su grupo. Empezará a clasificar la información. Uno que tiene dos, bueno, llamaremos a casa y que no vuelva a repetirse. De momento lo dejaremos así. Pero vaya, Pepito, tú tienes cuatro. esto es grave, vas a tener que estar castigado. Se lo diremos a tus padres y el próximo domingo te quedarás sin partido de fútbol, María cómo es posible, también tienes cuatro amonestaciones, para ti hemos pensado que te quedes sin ver la tele duarnte una semana, ya sabes, esa serie que tanto te gusta de dibujos, sí los Simpson. Hemos pensado que copiarás la guía de teléfonos. Por esta vez nos conformaremos con todos los nombres de la letra A. Aplicaros chicos porque la próxima vez será más grave. Os caerá una entrevista a la que tendrá que venir tu tía de Madrid, y también la tuya María que tienes en las Islas Canarias. No podéis permitiros actuar de forma inconsciente, de forma tan inconsciente. Al cole, ya os lo he dicho, se viene a desarrollar nuestra mente. Tenéis que ser en el futuro personas de provecho. Es así. No hay vuelta de hoja. Es verdad giro la página y el protocolo por detrás está en blanco. Esto me hace pensar. Leer más...
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